Allāhu Akbar, Catauro, iguana, yagua…

Lo dijo el propio Presidente de Turquía, Tayyip Erdogan, y desde entonces me han llovido llamadas y comentarios en Facebook. “América fue descubierta por los musulmanes y no por Cristóbal Colón”.

Pero ahí no paró el Presidente, quién además se dispuso a dar datos “históricos” al respecto, afirmando que Cristóbal Colón se refirió en su diario a la presencia de una mezquita en lo alto de una colina de Cuba.

Lo dijo en la ceremonia de clausura del Primer Encuentro de Líderes Musulmanes de América Latina, que tuvo lugar en Estambul este 15 de noviembre. A sólo pocas horas de sus palabras, ya me llegaban los primeros mensajes y bromas.

taínos de Cuba

Cientos de imágenes surrealistas llegan a mi cabeza y fluctúan en mis conversaciones de las últimas 24 horas. No puedo dejar de imaginarme una mezquita de guano con minaretes de palma real, desde donde un taíno converso lanza el llamado a la oración con una caracola:

¡Allāhu Akbar, Catauro, iguana, yagua, pija, caguama, guayo cabuya cojiba almiquí macana, cojiba aguaicán, coa coa, fotuto!

Pero lo que no esclareció el Presidente es por qué, si los musulmanes descubrieron América y hasta tenían una mezquita en Cuba se largaron luego de aquellas tierras paradisíacas y prometedoras.

Será tal vez porque las taínas no sólo no se cubrían la cabeza sino tampoco otras partes del cuerpo y en eso no entraban en razón, o porque después de la oración se formaba un areíto inevitable, con giros y saltos un tanto pecaminosos. O porque cuando llegaba la “cojoba” fumaban el tabaco e inhalaban ciertos polvos alucinógenos, además de fabricar su propio alcohol, fermentado de maíz y yuca.

Vamos, que no les gustó, que semejante “pachanga” no iba con ellos, así que se largaron de allí, no sabemos cómo, dejando atrás una hermosa mezquita que luego perdurara hasta los días de Colón. (Mejor no pensar en qué hicieron los taínos con ella mientras tanto).

De cualquier modo, la voluntad expresa de Erdogan de volver a construirla en la Isla no es una nota al aire, pues desde hace varios meses se cuece un proyecto para su fabricación en plena Habana Vieja, que espera construir una réplica de la célebre mezquita de Örtaköy, en Estambul, como casa espiritual para los fieles del Islam en Cuba.

En La Habana existen iglesias cristianas de todo tipo, además de una ortodoxa y una sinagoga, con lo cual la construcción de una mezquita sería totalmente justa, si bien, hay que decirlo, la zona es más dada a los cultos yorubas, cuya naturaleza pagana, esperemos, no perturbe la paz de los seguidores de Mahoma.

Pero si ya de por sí la construcción de la mezquita es totalmente legítima, ahora que el presidente turco nos ha revelado la verdad sobre el descubrimiento de América, su realización se vuelve totalmente necesaria.

Nunca es tarde para reconciliarnos con nuestro pasado, incluso el precolombino, aunque el paisaje exhibicionista no ha cambiado mucho y las “pachangas” son cada vez más frecuentes. El alcohol se sigue destilando y el tabaco taíno ya se vende de contrabando en la propia Turquía… pero vamos a hacer un esfuerzo.

Ahora que sabemos la verdad, dicen algunos paisanos, esperamos que, al menos Turquía, de visado libre a los hijos de la América musulmana para reencontrarse con sus descubridores. Tal vez en unos años se escuche desde los minaretes de la célebre mezquita de Örtaköy:

¡Allāhu Akbar, Catauro, iguana, yagua, pija, caguama, guayo cabuya cojiba almiquí macana, cojiba aguaicán, coa coa, fotuto!

Eso, siendo cautos… Ya se retractará el Presidente.

mezquita-de-Ortakoy

Mezquita de Örtaköy, Estambul

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