15 semanas

Mujer embarazada, pintura

Es tremendo gestar: se detiene el pulso de la sociedad y solo escuchamos a la madre tierra y a nuestras propias entrañas. Asusta.

Se llega hasta aquí en penumbras, dando tumbos por los corredores llenos de trastos y balijas de una juventud delirante y a veces torpe o ingenua, o severa y romántica. Pero una vez que conjuramos la vida, en su forma primigenia de saco de partículas y amasijos sanguinolentos, se nos desata la benda de los ojos, se enciende la lámpara del trastero y nos encontramos con mecanismos insospechados, como ruedas dentadas de tejidos, que se activan desde nuestras cavidades interiores.

¡Hay tanta preñez en el mundo! Y solo ahora podemos divisarla y entenderla, desde las semillas hasta los caudales, desde el polen hasta el útero universal. Atraviezo así la primera fase de mi ciclo, con todas las incomodidades de la concepción, que pareciesen ideadas por una dividad “macha” e impreñable como castigo a la maravilla de la gestación. Todavía no me recupero del pánico, del asombro fascinado, de la certeza de una ignorancia humilde. Pero ya respiro la fertilidad e intuyo tamaña bendición mientras descubro nacimientos a mi alrededor.

Gestar es tremendo. Se pueden percibir los latidos de la tierra con todos los sentidos que nos amputaron al crecer. Primeriza y postrada, me pregunto: ¿esta magia angustiosa desaparecerá con el alumbramiento?

Esta entrada fue publicada en El Santo en gestación y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a 15 semanas

  1. gibrail dijo:

    El proceso base de la existencia
    la sensibilizacion de los mas importantes chakras
    y por consecuencia la real empatia
    fisico/mental/espiritual
    la continuacion de la sinfonia de las esferas en la perfeccion de la flor de lotus

    ~ om shanti om ~

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *